• Viernes, 31 de marzo de 2017
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El otro lado de las cosas

En “Otro Ojo. Intimidad expuesta” se pone en marcha un juego multidisciplinario en el que desde la fotografía, la danza, el teatro y la música se intenta ir más allá de las apariencias. Analía Iacopini nos lo cuenta.

Daniel Arias Fuenzalida - darias@losandes.com.ar

En el escenario hay danza, música, palabra y, en el resto del Teatro Independencia, una muestra. Para verla, hay que recorrerlo de arriba a abajo, de punta izquierda a punta derecha, para descubrir en los pasillos (esos espacios muertos, esos no-lugares de paso) fotografía por fotografía. 

Así nos daremos cuenta, antes de que empiece la función, el concepto de “Intimidad expuesta”, el espectáculo diseñado en conjunto por la Compañía Otro Ojo y la orquesta de cámara Enarmónica. Un espectáculo que, más que danza - teatro, es una experiencia estética completa. 

Es que aquí, Otro Ojo se propone desmontar los convencionalismos de la mirada. Para ello, quiso interpelar esa percepción descansada que tenemos del mundo: quisieron mostrarnos otro edificio, el otro lado de las vivencias de los bailarines, otros cuerpos, otro Otro. 

“Que todo tenga que ver con una mirada más íntima, y queríamos que la gente pudiera recorrer el teatro desde otros lugares. Es un patrimonio histórico, por eso queríamos que la gente pudiera verlo en detalle”, empieza explicando Analía Iacopini, que pertenece a esta compañía y que fue uno de los cerebros principales del montaje.   

En definitiva: Quien se atreva a la propuesta de esta noche, encontrará en “Otro Ojo. Intimidad expuesta” una muestra fotográfica y la obra “Pretérito Perfecto”, que -como indica su nombre-  juega con la temporalidad y niega la posibilidad de perfección. 

En base a una idea original de Iacopini y de Joel di Cicco, que es músico, se fueron componiendo integralmente y a la par partitura (con un ensamble de cuerdas, clarinete, fagot y bandoneón) y coreografía (tratada desde la danza contemporánea).

Aquí, “para anclar el sentido”, se sumaron también textos de Pablo Longo, de Pájaro Negro - Compañía de Luces y Sombras. Y todo, sí, estrictamente pensado, porque la inspiración -dirán- es esquiva, pero no azarosa. 

De hecho, las 20 fotografías de Damián Soloducha surgieron directamente de la idea original de “Pretérito Perfecto”. Él, un bonaerense especializado desde adolescente en la iluminación, la moda y la estética del cuerpo, capturó con la luz las formas colectivas de los bailarines de Otro Ojo. 

-¿Qué veremos en las fotos?

-A todos los que estamos en el escenario bailando. Además, convocamos a algunos bailarines del Ballet de la UNCuyo, algunos bailarines del Ballet Contemporáneo de la Ciudad de Mendoza y después quisimos mostrar a dos personas que no tienen nada que ver con el ambiente de la danza, como es el caso de Joel y el fotógrafo. Y como nunca se suele ver al fotógrafo tampoco, también lo incorporamos.

Pero aclaremos: El bailarín aquí no está en  una “situación de danza”, sino personal. Además, Soloducha contrapone la imagen de la moda de alta costura con cuerpos en su naturalidad, sensibles y sensuales. 

-¿Y de qué trata puntualmente “Pretérito Perfecto”?

-Habla de la búsqueda de la perfección, algo casi en vano. Pero no solo la perfección del cuerpo, sino en general, como la búsqueda de la perfección en los artistas.

La obra quiere mostrar lo que no se ve: lo que piensa un bailarín cuando ya no puede bailar, la forma en que entrenan duramente. Mostrar también ciertas intimidades, digamos. La otra mirada es también la cosa más íntima. 

-¿El cuerpo despojado del ropaje que nos da la cultura también?

-Ese, puntualmente, es el concepto de Otro Ojo, un cuerpo distinto en la escena. Desde lo visual, desde la forma diferente de moverse... Por ejemplo, hemos pedido ropa a diseñadores de la provincia, que son diseños que generalmente están puestos en cuerpos “modelo”, pero acá lo va a usar una bailarina que está a punto de jubilarse.

-Hablamos del “cuerpo”, ¿qué es?

-El cuerpo para mí es un instrumento que nos permite expresar. Lo que pasa es que, en mi caso, que tengo una tradición clásica, ese cuerpo ha sido muy disciplinado, muy reprimido.

He tenido siempre que encajar en un modelo, y después de trabajar mucho en Otro Ojo, pienso que cada cuerpo tiene algo para decir: su belleza, su expresión; uno se puede salir de ese canon que nos impone utilidad y juventud, entre otras cosas. 

Estrenada en noviembre pasado en San Rafael y El Galpón - Espacio Cultural (Ciudad), esta obra ahora vuelve con un concepto ampliado.

Si para algún filósofo los cuerpos eran dóciles materias atrapadas en la red de lo social, aquí todos parecen poner una cuota de resistencia: quieren mostrarse sueltos, únicos y diversos. 

 

La ficha

“Otro ojo. Intimidad expuesta”

Muestra fotográfica (de Damián Soloducha) + Pretérito Perfecto (con la compañía Otro Ojo junto al ensamble Enarmónica) . 
Idea original de Analía Iacopini (dirección escénica y coreográfica) y Joel DiCicco (composición y dirección musical). 
Día y hora: hoy, a las 21
Lugar: Teatro Independencia (Chile y Espejo). 
Entrada: $100.