• Viernes, 21 de abril de 2017
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El Gobierno licita una nueva cárcel

Sin efectivo en la mano y dependiendo del financiamiento que le ofrezcan los interesados en hacer la obra, lanza hoy el concurso para construir “Almafuerte II”. Albegará a 1.046 internos y tiene un presupuesto de $ 1.240 millones.

Horacio Meilán - hmeilan@losandes.com.ar

Una década después de la inauguración de la cárcel de Almafuerte, Mendoza vuelve a pensar en construir una nueva penitenciaría propia. Será en el mismo predio de Cacheuta y se llamará “Almafuerte II”. Aunque todo dependerá de las “opciones de financiamiento” a las que pueda acceder la Provincia, según la oferta que haga la empresa que gane la licitación que se lanza hoy.

El anuncio lo hicieron los ministros de Economía e Infraestructura, Martín Kerchner, y de Seguridad, Gianni Venier. Junto al subsecreatrio de Obras Públicas, Daniel Chicahuala, y al jefe del Servicio Penitenciario, Eduardo Orellana, informaron que se aspira a gastar unos $ 1.240 millones.

Ese dinero, según explicó Kerchner, dependerá del financiamiento que se elija a partir de las propuestas de la empresa o UTE (Unión Transitoria de Empresas) que gane la licitación, lo que se conocerá en junio próximo

“El presupuesto autorizó una construcción con financiamiento. Es por lo tanto obligatorio para las empresas presentar una opción de financiamiento acorde a las tasas de mercado y a los plazos”, dijo el ministro.

Esa condición impuesta en el pliego licitatorio, también implicará que la Provincia “no comience a pagar hasta que esté terminada la obra”, añadió el funcionario. Eso puede suceder en dos años (junio de 2019), si todo sale como se ha planeado.

“Además, se tuvo en cuenta una especie de ‘compre mendocino’”, agregó Kerchner, atendiendo a que “el 30% de la UTE debe contemplar a empresas de Mendoza” (si hay empresas internacionales, deben tener 51% de acciones nacionales).

 

 

Características

Según Venier, el ambicioso proyecto de la nueva cárcel implicará una obra “monstruosa”, que hasta ahora ha implicado la confección “de 750 planos”.

También se esperanzó en que sea “una de las más modernas y completas” del país.

Recordó que han pasado diez años desde que se construyó Almafuerte y en este tiempo hubo un aumento “ostensible” de la tasa poblacional de las cárceles. En ese sentido, y no sin picardía política, recordó que en todos esos años “no hubo denuncias de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos” como sí aparecieron con esta gestión.

Por eso también quiso marcar que, con la nueva cárcel, se cumplirá con los mandatos de ese organismo internacional en cuanto a las condiciones de vida de los internos.

El nuevo penal está diseñado para albergar a 1.046 internos en cinco pabellones (dos de mínima seguridad; dos de media y uno de máxima).

En realidad, más que pabellones serán “módulos” y no habrá ninguna conexión (ni siquiera visual) entre ellos. “Eso contribuirá a una mayor seguridad interna”, destacó el ministro.

El establecimiento ocupará unas 40 hectáreas, con 30.700 metros cuadrados cubiertos. Además de las celdas -cada una equipada con baño- está previsto que haya una sala de audiencias judiciales (que evitará traslados eventuales de los reos), oficinas administrativas, talleres de mantenimiento y de “laborterapia”.

También habrá aulas para cursado de ciclos “primario, secundario y hasta universitario”. Un “área de culto”, un “edificio de asistencia médica y psicosocial” y un casino para oficiales y suboficiales.

Según las autoridades, la construcción generará “600 empleos directos y 200 indirectos”. Cuando comience a funcionar, implicará la incorporación de “entre 450 y 500 penitenciarios”.

 

En números

$ 1.240 millones. Es el monto financiado que planea gastar el Gobierno en esta cárcel.
1.046 internos. El número es aproximado y todo dependerá del diseño final de la obra.
30.600 metros cuadrados. Es la superficie cubierta que se ha planificado en un predio de 40 hectáreas y con la remoción de unos 2.500 m3 de suelo.
5 pabellones. Dos de mínima, dos de media y uno de máxima seguridad.
24 meses. Plazo fijado para terminar la obra, que comenzaría entre junio y julio próximo.

 

Insisten por la demorada penitenciaría federal

El 2 de enero pasado, el Gobierno anunciaba la decisión de avanzar con las paralizadas obras de la cárcel federal de Mendoza, que aliviaría en “unas 600 plazas” los penales locales.

Sin embargo, hasta ahora no había habido novedades. “La generación de estos más de 750 planos hizo que todo el equipo de Infraestructura estuviera atento al proyecto provincial”, indicó el ministro Kerchner. “Se está terminando la documentación técnica para que en los próximos días se pueda licitar la continuidad de esa obra”, añadió.

Según el funcionario, ya se hicieron todos los trámites (nuevo acuerdo Nación-Provincia y adaptación de la nueva obra, entre otros) y “en estos días, la Nación ya desembolsó los fondos” de un anticipo para esa tarea. Por lo tanto “ya están dadas las condiciones” para licitar esa otra cárcel, lo que sucederá “posiblemente en mayo”, resaltó.

Por su lado, Orellana señaló que el nuevo proyecto de cárcel federal permitió ampliar su capacidad. “Podemos decir que esa nueva cárcel podrá albergar a entre 900 y 950 internos, con las mejoras que se le harán”, indicó.