• Domingo, 12 de marzo de 2017
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El Estado creó la mayoría de los nuevos empleos

Desde 2012, la cantidad de trabajadores públicos creció 22%. Son más de 600.000 personas, equivalentes al 52% del incremento total de trabajadores registrados en el país a partir de ese año. Expectativas.

Ismael Bermúdez - Especial para Los Andes

El empleo a cargo del Estado, o asistido por el Estado, ha sido el rasgo sobresaliente de la evolución del trabajo registrado en los últimos 5 años.

Y tal tendencia se acrecentó durante 2016 por la reducción de la ocupación laboral por parte de las empresas privadas, en especial en la industria manufacturera, la construcción y la minería. 

Según un reciente informe del Ministerio de Trabajo, "entre enero de 2012 y diciembre de 2016 el empleo asalariado en el sector público creció un 22%".

Son más de 600.000 personas, equivalentes a más de la mitad (52,2%) del 1,1 millón de trabajadores registrados. Son nuevos puestos de trabajo o blanqueo de empleos que, bajo modalidades informales, ya se desempeñaban en organismos provinciales y municipales. 

El monotributo social -que comprende a trabajadores de muy escasos ingresos y baja productividad, asistidos por el Estado,- aportó otros 200.000 registros, o más, representando el 18,2% del total. Estos dos datos sobresalientes se mantuvieron durante 2016.

Mientras el registro total marca un incremento neto de 80.929 empleos formales, 28.862 correspondieron al empleo público y 27.666 a los "monotributistas sociales". En el Ministerio de Trabajo reconocen que en 2017, un año marcado por la agenda electoral, en muchos distritos podrían seguir tomando más gente. 

También se podría incluir en este segmento "asistido" al personal doméstico que registra una formalización laboral, en gran medida, por los beneficios impositivos a favor de los empleadores (deducción de Ganancias). Entre 2012 y 2016, hubo un "blanqueo" por la "asistencia" impositiva del Estado de casi 70.000 trabajadores de casas particulares, equivalente al 6% del incremento total. 

De estos números se desprende que en 5 años y en una economía que, con leves alzas y bajas, en 2016 retrocedió a los niveles de 2011 y tuvo un bajo aumento de la ocupación laboral formal, el 76% de esos nuevos empleos estuvo vinculado en forma directa o indirecta al Estado (Gobierno Nacional, provinciales o municipales). 

Además hubo un importante incremento entre 2012 y 2016 del número de monotributistas (171.000 o +13,1%) lo que se atribuye a varios factores. Blanqueo de trabajadores por cuenta propia; por la mayor fiscalización; o por el derecho al cobro de la AUH, trabajadores dependientes contratados como monotributistas o desempeño real en trabajos independientes. En general, es una franja de bajos ingresos que encontró en este "Régimen Simplificado" una alternativa de formalización. 

Del mismo informe de la cartera laboral surge que sólo alrededor de menos de 100.000 personas (de 6.105.953 a 6.202.917) accedieron a empleos asalariados en empresas privadas, lo que representa un incremento en los últimos 5 años de apenas el 1,6%.

Esta franja de trabajadores fue afectada por la recesión iniciada a fines de 2015 (2016 concluyó con 43.609 empleos menos que a fines del año anterior) aunque muestra una recuperación en los últimos meses en el área de servicios y en la construcción, aunque continúa contractiva en la industria manufacturera. 

Con estos números que arrojan 12 millones de ocupados registrados, se estima que hay casi 5 millones de empleos no declarados o informales, más 1,5 millón de desempleados, conformando un población activa urbana en torno de las 18 millones de personas. Para este año, la perspectiva del empleo dependerá del grado de crecimiento de la economía, del repunte de la construcción y, más aún en un año electoral, del comportamiento del Estado con relación al empleo público. 

En la industria manufacturera, el panorama es heterogéneo por los diferentes niveles de capacidad ociosa, la mayor demanda en sectores vinculados al campo (como maquinaria agrícola), la presión importadora, en especial en textiles, calzado, plásticos, juguetes e informática, y el repunte exportador en cereales y algunos rubros industriales, muy vinculados a una recuperación de Brasil. 

Un ejemplo es la industria automotriz, donde se mantienen suspensiones de personal a la espera que una mejora del país vecino. En los dos primeros meses de 2017, las ventas de autos 0 km. en Brasil disminuyeron 14,9% con relación a igual período de 2016. 

En lo inmediato, "el 84% de las empresas encuestadas espera mantener estable sus dotaciones para los próximos tres meses, un 12% espera aumentarla y el 4% considera que su dotación disminuirá", según la última Encuesta de Indicadores Laborales (EIL), que elabora el Ministerio de Trabajo.

CC