Más Deportes Miércoles, 19 de julio de 2017

El Azuloro y su hora más gloriosa

En 1974, Huracán de San Rafael se convertía en el primer mendocino de una liga del interior de la provincia en participar del Nacional.

Por Diego Bautista - dbaustista@losandes.com.ar - Twitter: @Diego_Bautista

El 26 de mayo de 1974, Huracán de San Rafael derrotaba a Estudiantes de Río Cuarto por 1 a 0 (con un tanto de Ramón Ortiz), se clasificaba para el Torneo Nacional de ese año y tocaba el cielo con las manos. 

El Globo había perdido con Desamparados de San Juan la final de la rueda de ganadores, pero tuvo su chance en la final de la rueda de perdedores. De esta manera, Huracán de San Rafael se convertía en el primer mendocino de una liga del interior de la provincia en participar de un Torneo Nacional Histórico por donde se lo mire. Un hito sin parangón. 

El Sur provincial llegaba al Nacional con Huracán de San Rafael. El Globito siempre usó la camiseta de Boca, algo que no sabían los ‘porteños’ en el Monumental aquel 11 de agosto de 1974 en el que el Globo visitó la cancha de River. Al ver la vestimenta del equipo mendocino, lo tomaron como una cargada, una provocación. River no tuvo piedad y destrozó a Huracán: Fue 10 a 1 y el punto final a la campaña de Roberto Sosa como entrenador. 

Sin embargo, la revancha en Pueblo Diamante fue totalmente distinta. En su remodelado estadio de Avenida Mitre y ante una multitud -según relata la crónica del deportivo de Los Andes de la época- el elenco dirigido por Eleazar ‘Turco’ Tercilla salió con la sangre en el ojo y puso en aprietos al River de Enrique Omar Sívori, que necesitaba ganar para clasificar a la siguiente fase. 

 

 

“River comenzó mejor y tras un tiro libre de Sabella que se desvió en la barrera, Morete conectó un cabezazo y Escudero salvó en sobre la línea. A los 15’ se produjo un claro penal en el área de River. Carrasco, de fuerte remate, tomó un tiro libre desde la derecha, a unos 30 metros del arco y Fernández, con la intención de despejar fue sorprendido por la pelota, levantó sus manos para cubrirse el rostro y fue penal, pero el árbitro Ducatelli dejó sin sanción la pena máxima”, relata el texto de la época. Y agrega que posteriormente un remate de Carrasco se estrelló en el travesaño y salvó la caída de la valla del gran Ubaldo Matildo Fillol. 

En la etapa complementaria, nuevamente River (con valores de la talla de Hugo Pena, Daniel Passarella, Norberto Alonso, Carlos Morete y Alejandro Sabella) exhibió mejor fútbol en los primeros minutos, pero Huracán en base a fuerza y voluntad equilibraba las acciones y destruía los ataques de River. 

El cronista de Los Andes destaca el gran trabajo del marcador de punta Carrasco en la última línea del Globo y el incansable ida y vuelta de Lapuente en la mitad de la cancha. Casi sobre el final del partido se produjo una acción desafortunada en la que el arquero del Auriazul Miguel Requena golpeó su cabeza en el suelo y sufrió conmoción cerebral, por lo que fue trasladado a un centro asistencial. 

Sánchez Saavedra ocupó el arco de Huracán y en uno de las últimas jugadas del partido, ‘Tomate’ Pena estrelló un remate en el vértice del arco sanrafaelino. Finalmente, el 0 a 0 premió la labor de Huracán y fue un castigo para un Millonario que decepcionó a sus hinchas y luego no pudo clasificar.