Política Viernes, 5 de mayo de 2017 | Edición impresa

El “2x1” también dispara polémicas en Mendoza

Abogados de organismos defensores de Derechos Humanos y también de los acusados discreparon sobre la posibilidad de aplicar la norma en la Provincia.

Por Mauricio Manini - mmanini@losandes.com.ar

El revuelo nacional por la aplicación de la ley del “2x1” a un detenido por delitos de lesa humanidad no tardó en replicarse en Mendoza. La principal incertidumbre es si los sentenciados locales pedirán ese beneficio y hay dudas sobre si será posible. Por el lado de los partidos políticos, las reacciones variaron entre el silencio y el repudio. 

El caso de Luis Muiña, beneficiado con el conteo doble de parte de su prisión preventiva, despertó el debate sobre el accionar de la Corte Suprema de Justicia de la Nación y de cómo eso puede afectar a los casos de lesa humanidad en Mendoza.

“Hay varios condenados que pueden empezar a pedirlo porque no todos están condenados a perpetua. Si se hace un nuevo cómputo pueden estar cerca de pedir libertad condicional u otros beneficios”, analizó Lucas Lecour, presidente de la Asociación Xumek. La demora en prisión preventiva tiene correlación con la complejidad de los casos.

Para Lecour es sorprendente “la ingeniería jurídica para crear una forma de indulto encubierto”, en base a que dicha ley había sido modificada en 2001. Este abogado que participa en un juicio en San Rafael teme que se trate a un delito de lesa humanidad como a un delito común cuando la costumbre jurídica era diferenciarlos. 

Similar opinó su colega Pablo Salinas, aunque duda sobre si los detenidos locales podrán pedir lo mismo: “El fallo no se convierte en algo obligatorio para todos los tribunales. Es una jurisprudencia novedosa, no es algo constante”. Incluso, como el dos por uno empieza a contar después de los dos años, sería poco el tiempo que se descuente. 

“Yo lo veo más como un retroceso, en el marco de una serie de señales en un sentido contrario al que se inició en 1984 con (Raúl) Alfonsín y que después continuó a partir de 2005”, dijo Salinas apuntando al Ejecutivo Nacional. En ese sentido, cree que el daño potencial no es tanto jurídico sino político.

Los Andes también estuvo en contacto con abogados defensores de acusados por delitos de lesa humanidad. Las opiniones variaron en cuanto a la posibilidad de pedir el mismo criterio.

Repudio y silencio

Los partidos opositores como el PJ y el FIT salieron con los tapones de punta contra la decisión de la Corte y golpearon en su paso al presidente Mauricio Macri. Referentes locales se sumaron a una movida que ya había empezado a nivel nacional y es probable que por ello en el Facebook de “Libres del Sur Mendoza”, parte del oficialismo local, también se repudió la decisión.

En un punto intermedio habló el ministro de la Suprema Corte Alejandro Pérez Hualde. En diálogo con Radio Andina, el magistrado criticó que “es una ley para darle un premio al condenado”. De todas formas, interpretó que “el razonamiento que hizo la Corte es correcto, los jueces no podemos hacer distinciones donde la ley no hace distinciones”. 

En el oficialismo mendocino, el silencio fue la regla de la mayoría de funcionarios y legisladores. En Twitter hubo varias menciones a la visita de funcionarios nacionales pero poco y nada sobre el “2x1”.

Una de las excepciones fue Gabriel Fidel, parlamentario del Mercosur y miembro del directorio de YPF, que consideró el fallo del máximo tribunal como “inaceptable y vergonzoso”. 

 

Detalles

Aprobada y modificada. La ley nacional 24.390 fue sancionada en 1994. En 2001 se eliminó un artículo que originaba el conocido “2x1”.

Por qué se aplica. La Corte Suprema interpreta que, como estuvo vigente en un lapso entre el crimen y la condena, hay que aplicarla como la “ley más benigna”.

Qué generaba. Si alguien estaba con prisión preventiva por más de dos años, los días posteriores a esos dos años y hasta la sentencia se cuentan por dos. Eso se compensaba del total de días en prisión.

Un ejemplo. Si un acusado con 3 años de prisión preventiva es sentenciado a 10 años de prisión, después del cálculo (1 por 2 más los primeros 2) le quedan 6 años por cumplir.