Sociedad Viernes, 17 de febrero de 2017

Detectan materiales orgánicos en el planeta enano más cercano a la Tierra

La investigación la hizo el Instituto Italiano de Astrofísica. El hallazgo científico fue publicado por la revista Nature.

Por Agencias

El Instituto Italiano de Astrofísica (INAF) detectó "ladrillos" de vida, es decir, la presencia comprobada de materiales orgánicos, en un planeta enano (nueva clase de cuerpos celestes) llamado Ceres, ubicado en el cinturón de asteroides entre las órbitas de Marte y Júpiter

El hallazgo científico fue publicado por la revista Nature, bajo la guía de Maria Cristina De Sanctis, investigadora del INAF.

La verificación se produjo gracias a un instrumento desarrollado en Italia, el espectrómetro Vir, provisto por la Agencia Espacial Italiana como parte del equipamiento de la sonda Dawn de la Nasa. Dicha sonda entró en la órbita de Ceres en marzo de 2015 y logró desde entonces imágenes de una claridad inédita

Según la investigadora, las moléculas fundamentales detectadas se habrían formado de manera espontánea en Ceres. "No habíamos visto jamás con tanta claridad la presencia de materiales orgánicos sobre otros cuerpos celestes. Y, lo que es todavía más importante, es que casi certeramente se originaron en el lugar, sobre Ceres, y no fueron transportados por el impacto de otros objetos", explicó De Sanctis.

La científica sugiere que la formación espontánea de estos "ingredientes" puede haber ocurrido también sobre muchos otros cuerpos celestes y que las "semillas de la vida" pueden haber "nacido" o ser transportadas prácticamente en cualquier lugar en el Sistema Solar.

Los datos indican la presencia difundida de moléculas orgánicas "alifáticas", los pequeños ladrillos que componen las paredes externas de las células, que según los investigadores se habrían formado directamente sobre el terreno del planeta enano, rico además en agua congelada.

Descubierto en 1801 por Giuseppe Piazzi, el planeta enano recibió el nombre de Ceres, por la diosa romana de la agricultura y la fecundidad, y aunque primero se lo consideró un planeta, algunas décadas después se lo clasificó como asteroide. A comienzos del siglo XX fue reclasificado con su actual categoría.