Más Deportes Lunes, 3 de julio de 2017 | Edición impresa

Daniel Oldrá: el eterno símbolo tombino

Es el máximo ídolo de la institución. El Gato ascendió como jugador ayudante de campo y DT. hoy disfruta de un momento único. “Soy un elegido”, cuenta el gato.

Por Gabriel Leal - gleal@losandes.com.ar

“Haber estado siempre y recorrer durante 40 años de mi vida el club, es sensacional. Poder cumplir todo lo que me propuse con la institución que amo no tiene precio”. Qué mejor definición que esta para explicar el sentimiento y la unión entre el Tomba y Daniel Oldrá.

Decir Godoy Cruz es hablar del Gato Oldrá, de ese hombre que pasó gran parte de su vida en la bodega. Primero como jugador, luego sentado en el banco de suplentes y ahora como encargado de todo el fútbol amateur. Sin dudas que Daniel es el ídolo máximo que tienen los hinchas Bodegueros, y la historia lo recordará por siempre porque fue protagonista de los mayores logros de la entidad de calle Balcarce. “Soy un elegido, un privilegiado, haberme dado la oportunidad de vivir todo el camino es inigualable.  Me siento muy feliz de haber sido parte de grande conquistas”, cuenta emocionado. “Y es que no me alcanzan las palabras para expresar lo que siento”, agrega.

Oldrá fue pieza importante en aquel recordado equipo que puso la primera piedra del resurgimiento. Con un elenco formado por muchos  jugadores de la casa, y bajo el mando de Alberto Garro, consiguió en el año 1994 el ascenso en Misiones (superó a Guaraní Antonio Franco) al Nacional B. 

Ya retirado, se convirtió en la mano derecha de Juan Manuel Llop como ayudante de campo, y Godoy Cruz dio un paso gigante en el 2006  venciendo a Nueva Chicago y subiendo a la máxima categoría del fútbol argentino. 

Un año en la elite y el descenso que se hizo realidad, pero otra vez surgió la figura del ex jugador para  hacerse cargo del elenco y devolverlo a Primera División en el 2008. El símbolo del Tomba lo hizo. Otro capítulo glorioso e inolvidable. 

Hoy, siendo manager y coordinador en el club, disfruta de las participaciones en la Copas (Libertadores y Sudamericana) y el salto internacional. Desde afuera, pero sabiendo que hizo mucho para que la institución se mezcle con los mejores del continente. “La verdad, es más de lo que pensé cuando era chico y empezaba en Godoy Cruz. Es una felicidad enorme repasar mi carrera. Soy un afortunado por disfrutar la historia del club y vivir este momento excepcional que estamos pasando”.