Estilo Domingo, 16 de julio de 2017

Crítica de "La savia": El jardín de las delicias

La obra que trajo el Cervantes, con Mirta Busnelli, es un bello encuentro con la vitalidad. Hoy repite función a las 20.30 en el Le Parc.

Por Patricia Slukich - pslukich@losandes.com.ar

Elsa (Mirta Busnelli) escribe, sueña, recuerda, trae a la vida los personajes que la hirieron, que la hicieron feliz. En su cuaderno cabe todo: es un jardín lleno de brotes que van dejando atrás los tallos mustios.

Elsa trae a la vida su propia historia, la reescribe, la inventa y la proyecta: sus amores, sus desamores, sus frustraciones y sus anhelos. Y en ese tránsito de escritura, es que surge otra nueva mujer, otro árbol frondoso que, seguramente, es mejor que el vástago que fue porque se ha nutrido de su savia.

 

Esta es la trama en la que hace pie el texto de Ignacio Sánchez Mestre ("Demo", "Lunes abierto", "Despierto"), autor y director de "La savia"; la obra que el Teatro Nacional Cervantes sacó de gira por el país y llegó a Mendoza (hoy repite una función, a las 20.30, en el Le Parc).

Pero no sólo el texto de Sánchez Mestre es de una poética -hecha de flashbacks e idas y vueltas en el tránsito narrativo- delineada con delicadeza y levedad. También la puesta, dirigida por el autor, tiene esa índole de jardín creciendo: exhuberante y a la vez sutil; de un verde cálido y fragante. Luz y escenografía son dos apuntes destacables para la configuración de este registro climático particularísimo que tiene "La savia".

El dispositivo escénico es, literalmente, una casa-jardín: solo libros, plantas y un escritorio bastan para conformar el universo inédito de la protagonista, donde el espectador sabe que todo ha de crecer. Nada sobra, nada falta, para que la acción dramática se despliegue cómoda y en toda su belleza.

Alli se mueven los personajes: el de Busnelli (Elsa) y también Mariel, Dolores (Constanza Herrera), El Chino, Sebastián y Quique (Agustín García Moreno). En ese espacio escénico, donde cada pieza está caligráficamente diseñada (pero de modo tal que al espectador solo la perciba como naturaleza pura), discurre el renacimiento de Elsa. Es un revivir manso y musical (el ritmo de la dramaturgia escénica genera los climas precisos para cada situación) en el que las actuaciones son la clave. Y no sólo Busnelli se luce por el calibre de actriz que ya sabemos que es, sino los dos jóvenes intérpretes que la acompañan; completamente a la altura. Entre los tres gestan las atmósferas en la que ese jardín se vuelve delicioso.

"La savia" se extiende por la platea como tallos tiernos, envolventes, que traen en su interior lo dulce y lo amargo de la vida misma. La historia de Elsa es la de todos; porque el amor, la soledad, el encuentro y tantos otros placeres crecen entre los hombres y mujeres, inexorablemente.

 

LA FICHA

"La savia", producción del Teatro Cervantes en Gira. Texto y dirección: Ignacio Sánchez Mestre. Con: Mirta Busnelli, Constanza Herrera, Agustín García Moreno. Producción: Lucero Margulis. Asistencia de dirección: Gladys Escudero. Colaboración artística: Tomás Mesa Llauradó. Producción en gira: Marcelo Dorto. Coordinación ejecutiva de gira: Carlos Sidoni y Martín Lavini. Iluminación: David Seldes. Vestuario: Lara Sol Gaudini. Escenografía: Laura Copertino. Día y hora: Hoy, a las 20.30. Sala: Centro Cultural Le Parc (Guaymallén). Calificación: Excelente.