Mundo Viernes, 21 de abril de 2017

Corea del Norte amenaza con una bomba que es cien veces más potente que la de Hiroshima

Aseguran que es un mecanismo de defensa para que el imperialismo de EEUU no invada el país.

Por Agencias

El delegado especial del Comité de Relaciones Culturales en el Extranjero de la República Democrática Popular de Corea -un cargo similar al de un embajador- dijo que el régimen de Kim Jong-un "tiene una bomba H que es cien veces la de Hiroshima", en declaraciones en Radio 10.

"La bomba H que tenemos es cien veces la bomba de Hiroshima. Si tenemos que lanzarla, lo haremos. No habrá mundo sin Corea Del Norte", aseguró Alejandro Cao de Benós

Pero aclaró que Corea del Norte no es una amenaza para la paz mundial pero que tiene su mecanismo de defensa para que el imperialismo de EEUU no la invada. 

"Corea del Norte no va a atacar a ningún país, somos un país pacífico pero no nos vamos a poner de rodillas ante EEUU"

"Corea del Norte no va a atacar a ningún país, somos un país pacífico pero no nos vamos a poner de rodillas ante EEUU. Trump ha amenazado con ataques preventivos, básicamente una invasión. Pero creo que no se atreverá a invadirnos y apuntará a países con menos poder armamentístico. Corea del Norte tiene la Bomba H y por eso EEUU no nos ataca", aseveró.

En tanto, China autorizó el amarre de cuatro barcos norcoreanos en el puerto de Tangshan (noreste), dedicado al comercio de carbón, en un momento en el que Pekín supuestamente ha limitado importaciones del mineral por las continuas pruebas de armas de Pyongyang. 

Los cuatro buques pararon en el puerto entre el miércoles y el jueves de esta semana, según el análisis publicado hoy por el portal especializado NK News a partir de datos de la página web de geoposicionamiento de navíos Marine Traffic. 

Tres de los buques amarraron en un muelle destinado exclusivamente a la descarga de carbón, mientras que el cuarto lo hizo en otro dedicado a recibir partidas de carbón y otros minerales, según detalla el portal especializado en Corea del Norte con sede en Seúl. 

Además dos de los navíos, el Jin Hung 9 y el Pu Hae, han participado anteriormente en actividades que violaban resoluciones sancionadoras y sus operaciones han estado en manos de individuos señalados repetidamente por un comité de expertos de la ONU por ayudar a Pyongyang a esquivar la legalidad internacional. 

Las importaciones de carbón norcoreano por parte de China, principal socio comercial del país estalinista, han estado bajo la lupa desde que el pasado noviembre la ONU aprobó nuevas y endurecidas sanciones para Pyongyang por sus pruebas nucleares y de misiles. 
El pasado febrero Pekín anunció que no compraría más de este mineral, principal exportación norcoreana, a Pyongyang durante el resto del año en virtud de las sanciones. 

Sin embargo, el Gobierno chino luchó por incluir en las resoluciones de la ONU la llamada excepción de sustento (que permite el comercio para garantizar la subsistencia del pueblo norcoreano), lo que a ojo de muchos expertos constituye una rendija para que las empresas chinas tengan vía libre para comprar carbón y otros bienes. 

Dada la actual tensión que se respira en la península de Corea por las continuas pruebas de armas del régimen de Kim Jong-un, el Gobierno de Donald Trump ha instado a China a ejercer más presión sobre su vecino e insinuado que si Pekín no colabora baraja otras medidas de presión, incluida la vía militar.

Por su parte, Japón envió hoy una flota de apoyo que se unirá al portaaviones de propulsión nuclear estadounidense USS Carl Vinson y su grupo de ataque en las maniobras que estos realizarán próximamente en aguas del Mar de Japón cercanas a la península de Corea. 

Los destructores "Ashigara" y "Samidare" zarparon hoy del puerto de Sasebo (prefectura de Nagasaki, sudoeste de Japón) para unirse a la flota del Carl Vinson, que actualmente navega hacia la península de Corea y tiene previsto llegar a finales de mes, según recogió la cadena estatal NHK, que también difundió imágenes de los navíos. 

Washington anunció hace dos semanas que había ordenado desplegar el portaaviones en la península de Corea, medida que se interpretó como una advertencia ante los desarrollos armamentísticos de Pyongyang, aunque la flota participó primero en unos ejercicios con Australia y actualmente se encuentra de camino a la región. 

El equívoco anuncio fue realizado por el Comando del Pacífico (PACOM) y secundado por el presidente Donald Trump a través de Twitter (señaló que EE.UU. estaba "enviando una armada muy potente"), y hasta ayer la Casa Blanca no explicó que se trató de un malentendido. 

Seúl también estudia participar en las maniobras combinadas de la flota nipona y el citado buque de propulsión nuclear de la clase Nimitz (la mayor del mundo en términos militares) entre los días 25 y 28 de abril. 

Desde comienzos de mes, la tensión en la península coreana ha ido en aumento por las alusiones de Washington a un ataque preventivo contra Pyongyang y por una nueva prueba de misiles realizada el pasado domingo por Corea del Norte, que el día anterior exhibió en un desfile unos supuestos nuevos proyectiles intercontinentales. 

A esto se suma la posibilidad de que el régimen de Kim Jong-un realice una nueva detonación atómica subterránea en los próximos días después de que las últimas fotos tomadas por satélite de su centro de pruebas nucleares de Punggye-ri (noreste) mostraran que todo parece listo para ejecutar una.