Estilo Jueves, 5 de enero de 2017 | Edición impresa

Cómo enseñar a tu bebé a dormir con tranquilidad y rituales

Ayudar a conciliar el sueño a tu hijo le garantiza salud y equilibrio emocional. Aquí, cómo lograrlo.

Por DPA

De día el bebé duerme plácidamente, pero por las noches llora todo el tiempo y es imposible de calmar. En esos casos ayudan los rituales, que transmiten seguridad y tranquilidad.

De acuerdo con los pediatras, lo primero que hay que evitar son los estímulos externos, como por ejemplo ordenadores o televisores, ya que distraen a los niños.

En el caso de algunos bebés, ayuda llevarlos en brazos de un lado al otro, aunque allí el principio es el mismo: nada debe distraer la atención del niño. 

Los bebés perciben desde muy temprano su entorno, por eso conviene acostumbrarlos a la voz de los padres desde que están en el vientre de la madre. Eso fortalece el vínculo entre los padres y el niño desde muy temprano.

Es importante saber que en los primeros meses los bebés aún no tienen un ritmo de sueño-vigilia regulado. Por eso, al principio, suelen ser activos a la hora en la que nacieron. Es importante que los bebés se acostumbren a ritmos estables, en especial al ritmo día-noche. Por eso los padres deben planificar las actividades del niño durante el día.

Ir a la cama debe ser un ritual lo más estable posible, y eso incluye a las personas que acuestan al bebé. Es decir, las personas que lo hacen dormir deben ser unas pocas y tomarse su tiempo para hacerlo. Si la persona que acuesta al bebé está estresada o nerviosa, lo transmite al pequeño.

Si nada de eso funciona, hay que pedir ayuda y no tratar de relajarse a la fuerza porque tampoco funciona. Para que el bebé esté tranquilo, también es necesario haber cumplido con los rituales asociados a la hora de dormir, como cambiarle los pañales.

Lo ideal es hacer algo en lo que el niño pueda adoptar un rol pasivo, como leerles o cantarles algo. 

Darles algo de comer a la medianoche también suele tener un efecto más despabilante que tranquilizador. Lo ideal es que se haya cumplido con la cena al menos media hora antes de dormir. 

En general, los bebés necesitan sobre todo una cosa: seguridad. Y la seguridad se transmite a través de los rituales, pero también de acuerdos entre los padres, como por ejemplo establecer si el bebé dormirá en la cama con ellos o en su cuarto.