• Jueves, 12 de enero de 2017
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Ciencia y técnica: se repite la historia

Dr. Ricardo A. Ojeda - Investigador Superior Conicet

Hoy asistimos a los primeros síntomas de una ciencia y técnica en estado de postración. Si repasamos un poco las causas de este primer malestar, vemos que como resultado del recorte presupuestario tuvimos una respuesta casi inmediata, como es la disminución en el ingreso de nuevos investigadores. 

La sintomatología de esta desfinanciación es bien conocida. Entre los síntomas más frecuentes de la primera etapa se destacan el estrechamiento etario en la base de la pirámide científica, decrecimiento en la tasa de promociones, disminución en el ingreso de becarios y limitación en la financiación de proyectos de investigación.

A medida que progresa la enfermedad se desacelera la repatriación de investigadores y los programas de colaboración con distintas partes del mundo; disminuye el contacto académico, se deteriora la infraestructura edilicia, equipamiento de laboratorios y campañas, bioterios, biblioteca electrónica, entre otras respuestas. Finalmente, la curiosidad y motivación de la investigación científica como fuerza motora comienza a ceder terreno a otros intereses y requerimientos. La progresión de este proceso conduce inevitablemente a un envejecimiento de la comunidad científica, debilitamiento, inestabilidad, y pérdida de la capacidad del sistema científico y tecnológico. 

Mas allá de las distintas circunstancias que rodean a determinados eventos, el Conicet es un modelo de estudio, de su dinámica, de sus avances y retrocesos... A modo de ejemplo recordemos la renuncia del Dr. Pablo Jakovkis como presidente del Conicet hace 16 años, allá en 2000, ante el ahogo, retaceo presupuestario y reforma del sistema científico impulsado por el secretario de Ciencia y Técnica, Dante Caputo en 1999...

Hoy, al igual que hace 16 años, la historia (y enfermedad) se repite. Aunque son otros los personajes y las circunstancias, el objetivo es el mismo: desmantelar y obstaculizar la capacidad de producción científica autónoma, de producción de conocimientos, de la construcción y consolidación de un Sistema Nacional de Ciencia y Técnica como política de Estado, proceso con el que nos familiarizamos en los últimos 10 ó 12 años.