• Viernes, 11 de agosto de 2017

Atención: ¡el piano se hace chispas!

La Filarmónica recibe a la directora Natalia Salinas y al pianista Fernando Viani, para un concierto que promete ser electrizante.

Daniel Arias Fuenzalida - darias@losandes.com.ar

Medía 1,98. Fumaba compulsivamente. Se casó con una prima hermana y quiso también salvarse de la depresión a través de la hipnosis. Tenía manos tan enormes que una sola de ellas podía abarcar 12 teclas de un piano, dicen: “Era un trastornado, un desgraciado, un bipolar, un millonario y un virtuoso”, lo definió el pianista británico James Rhodes en su best-seller “ Instrumental: Memorias de música, medicina y locura” (Blackie Books, 2015). Con ustedes: Sergei  Rachmaninov.

Que la música, la medicina y la locura son una fórmula netamente “romántica” ya lo sabemos. Y este compositor, que fue a contramano de sus contemporáneos (que en general buscaban, como Stravinsky y Schönberg, nuevos horizontes estéticos), compuso música visceral y excesivamente virtuosa. “Romántica”, digamos. 

Y este año es, sorprendentemente, uno de los compositores preferidos entre los mendocinos. Especialmente en la temporada de la Sinfónica. ¿Quizás alentadas por el hecho de que su música es de dominio público desde 2014?

Lo cierto es que esta noche habrá que prepararse para un repertorio inusualmente atractivo, a cargo de la otra gran orquesta provincial: poderoso desde lo orquestal, exigente para el solista.

Es que la Orquesta Filarmónica de Mendoza, dirigida por la joven directora invitada Natalia Salinas, acompaña al pianista Fernando Viani (mendocino, radicado en Suiza) en la famosa “Rapsodia sobre un tema de Paganini”, que ya escuchamos también hace muy poco  en la Nave Universitaria. 

Esta popular y compleja obra siempre merece un oído y un aplauso: tomando como tema una conocida melodía de Paganini, el genio diabólico del violín, Rachmaninov hila una sucesión de variaciones intrincadas y extremas para el piano. De hecho, es por su dificultad y por su duración (más de veinte minutos) que algunos la apodan justamente como su “Quinto concierto” para ese instrumento.

Pero antes, quienes se hayan quedado con ganas de escuchar en vivo la música del ballet “Romeo y Julieta” de Sergei Prokófiev (que se representó hace pocas semanas también, aunque con música grabada) tendrán que acercarse obligadamente al Teatro Independencia esta noche, porque se interpretará la segunda suite que este compositor armó con música del ballet. 

La noche cierra con la Sinfonía N°4 de Robert Schumann, sí de estilo netamente romántico, y que fue compuesta cien años antes que las otras dos obras. Schumann, “el romántico de los románticos”, llegó al extremo de probar la locura: murió a los 46 años, sintiendo vértigo, fobia a los objetos metálicos, atrapado entre visiones de ángeles y demonios. 

Los invitados

Fernando Viani egresó de la Escuela Superior de Música de la Universidad Nacional de Cuyo y luego completó su formación en Alemania. Actualmente reside en Suiza, donde es docente, mientras desarrolla a la par su carrera como solista o junto a orquestas y conjuntos de cámara.

Natalia Salinas, por su parte, es una joven directora nacida en Río Gallegos y egresada de la Universidad de La Plata, que ha tenido gran experiencia como asistente de directores de prestigio en las más importantes salas del país. Actualmente moldea su carrera como invitada en diferentes orquestas de provincia.

Lo que viene

Los próximos compromisos de la orquesta contarán con la presencia de importantes invitados: el director polaco Jacek Rogala junto al pianista Marian Sobula (19 de agosto) y los internacionalmente galardonados y famosos Pinchas Zukerman y Amanda Forsyth (25 de agosto).
 
La ficha
Orquesta Filarmónica de Mendoza

Dirección: Natalia Salinas
Solista: Fernando Viani (piano)
Fecha y hora: Hoy, a las 21.30
Lugar: Teatro Independencia (Chile y Espejo)
Entrada: $100 general, $60 estudiantes y jubilados.