Más Deportes Lunes, 17 de julio de 2017 | Edición impresa

Atenas S.C: el pozo de la pasión

Cuando en 1941, un grupo de amigos decidió formar un club de básquet, dieron origen a la tradicional institución, cuna de grandes jugadores forjados en la mística y la tradición.

Por Redacción LA

Un pintoresco carrito de venta de helados pintado de rojo y negro, que tenia bien visible la inscripción Atenas, y que todas las noches en época de verano pasaba por la concurrida esquina de Pellegrini y Viamonte, en la plaza de San José, fue la fuente de inspiración del nombre y de los colores de Atenas Sport Club -la prestigiosa institución de Guaymallén, pasión y tradición de un barrio, donde nació la leyenda del glorioso y aguerrido “Pozo Apache”, “sangre y luto”- orgullo del básquetbol mendocino, que fuera fundado un lejano 13 de febrero de 1941 por un grupo de amigos que se reunían en ese lugar. 

En un primer momento, el club tuvo sede en calle Saavedra, a pocos metros del domicilio actual, en un terreno que prestó Horacio Picciotto. Luego de un tiempo, la sede se trasladó al Carril Nacional. Pero la búsqueda de un espacio propio era el gran anhelo.

En esa época, la familia Baron, era propietaria de un caserón que se ubicaba en la esquina de Pellegrini y Viamonte. La propiedad era alquilada por el Club Atlético Argentino, que luego de un acuerdo con Atenas, en 1944, comenzó a subalquilarle el pedacito de terreno donde actualmente se encuentra el rectángulo de juego del "apache".

Mientras tanto, Cristóbal Palomo, cantinero de Argentino y uno de los fundadores de Atenas, tenía dentro del predio un criadero de pollos. Un día, se produjo un inconveniente que generó un incendio y que dejó en cenizas toda la propiedad. 

Luego del siniestro, Juan Soria, quien era presidente del Club Argentino, compró el terreno. En un gran gesto y para que por fin Atenas pudiera tener sede propia, Soria le ofreció a la dirigencia rojinegra, venderle las tierras por el mismo valor que él las había adquirido.Los dirigentes entendieron que estaban frente a la gran posibilidad de tener reducto propio y asumieron el desafío. 

Con el fin de recaudar fondos para concretar la operación, abrieron un libro de oro y un pergamino, en el que los que suscribían, se comprometían a poner un peso para la compra del predio. Sin embargo, el esfuerzo no fue suficiente. 

El día en que iban a escriturar, el dinero reunido no alcanzaba. Entonces, entre Oscar Abud, Rodolfo Pedemonte y quien era presidente en ese momento, Pedro Velazco, pusieron de sus bolsillos los fondos necesarios para completar los 25.000 pesos, que costaba el terreno en aquella época.

Fue así, que un 28 de noviembre de 1956, se logró escriturar el terreno de Viamonte 720 a nombre de Atenas Sport Club. Había un desnivel en el lote de unos 50 centímetros, lo que le valió al  reducto, el mote de "pozo apache".

En los años 80 se colocaron las tribunas de metal que se consiguieron luego de un singular canje con el Club YPF: un par de jugadores por la estructura metálica. 

En tanto que en enero de 1999 se finalizó el techado del estadio, obra que se había iniciado bajo la presidencia de Irma Abud y que concluyó durante la gestión presidencial de Juan Ángel Chicho Matheu. Se trató de 900 m2 cubiertos sobre 18 columnas. Después en tiempos en que Paco Alemany, era presidente, se compró otro pedazo de terreno, que era de la familia Palomo.

 

 

Primer Título

Los memoriosos hinchas de Atenas recuerdan la presencia del periodista Carlos Fontanarrosa, entonces como enviado especial de la revista El Gráfico, aquella inolvidable noche de fines de 1953, cuando aquel Atenas de los hermanos José y Pedro Linares, Arturo Cacciamani, José Santos Fabrizio, Felipe Fabrizio, Cristóbal Palomo y Pedro Martínez, que había superado en semifinales a su clásico rival de barrio, San José, derrotó en la finalísima del año al fuerte Universitario del Beto Álvarez, Santiago, Rivamar, Arata y Ronald Rodríguez, partido que se disputó a cancha llena en las viejas instalaciones del Club Agua y Energía.

Los inolvidables tiempos de los cuatro hermanos Linares, que vivían sobre el Carril Nacional - hoy Bandera de los Andes -: Paco, que jugó muy poco; José, que se había iniciado en Regatas al lado de Vinassa y Marcelo Houlné; Pedro, de clásico estilo, que falleció en un accidente automovilístico y Alberto, que también pasó por YPF y que dejó por sus estudios de medicina y se recibió de doctor. Además del maestro Cacciamani - el llamado Rey Arturo - en el inicio de su brillante trayectoria que lo llevó más tarde a YPF, Israelita Macabi, la Selección Mendocina y la Selección Argentina, en la que llegó a ser su capitán en un Mundial.

La época en que dirigía "don Rodo" - con la colaboración de Diego Morales -  como todos identificaban con gran cariño y respeto a Rodolfo Pedemonte - que también fue jugador y presidente - padre de Waldo, Jorge, Julio y Nelson Rolando, el gran Pipío.

El Gran Pipío

Nelson Rolando Pedemonte, el jugador perfecto, el ídolo máximo, el referente eterno, que heredó de su padre Rodolfo el amor por el básquetbol y por Atenas, sentimientos que luego transmitió a su hijo Nelson Mauricio, su auténtico heredero, aún hoy en actividad aunque con otros colores.

Pipío, así bautizado en el seno familiar porque era el menor, el más pequeño de los cuatro hermanos, que vivían frente a la cancha y que empezó a encestar a los 7 años allá por 1946, cuando los chicos de las inferiores tenían que jugar con una media roja y otra negra, los colores de Atenas. Seis veces campeón con la casaca “Apache”. El sábado 19 de junio de 1999, se instituyó el nombre de Nelson Pipío Pedemonte al estadio. 

La gloriosa década del 80. Llegó plagada de logros. Es la época dorada del club. La que uno siempre tiene a mano para hablar de lo importante que es Atenas. Fueron cinco títulos en seis años. En 1980, Atenas venció en la final a Macabi, en tanto que en 1981, 1983, 1984 y 1985 superó a su clásico rival, Talleres. 

Bajo la dirección técnica de Antonio Fabrizio, primero y Edgardo Sergio Peralta, después, se destacaban figuras tales como Alemany, Belda, Roberto Gimeno, Massat, Schnitzer -primer americano que jugó en Mendoza- Gervilla, Nelson Pipio Pedemonte, Mario Alberto Díaz, Hugo Davini, Raúl y “Beto” Rodríguez. En 1986, Atenas Sport Club incursionó en la Liga Nacional, convirtiéndose en el primer equipo mendocino en participar del certamen.

Campeonatos apertura y clausura 1997. Tras 12 años de sequía, Atenas vuelve a salir campeón consiguiendo el torneo Apertura 1997. Ese año brillaron: Andrés Gambino, Sergio Peralta, Roberto Garín, Javier Cantaloube, Gastón Llamas, Sebastián Visciglia, Enzo Castignani, Juan Peralta, "Luchi" March, Iván Maulen, Nahuel García y Edgardo Rodríguez. El entrenador del Torneo Apertura fue Javier Cintas.  

Campeones Liga  "C". Atenas mantuvo a lo largo de su historia, la sana costumbre de ser protagonista de cada torneo. Fue así, que pese a no haber salido campeón en 2009, el subcampeonato obtenido en el Clausura, le bastó para conseguir una plaza en la  Liga Nacional C de Básquetbol. 

 

 

Campeón del Clausura y del año 2010. El 2010 fue un año cargado de emociones. Gracias al compromiso de jugadores, cuerpo técnico, dirigentes y los que hacemos la familia de Atenas, logramos salir campeones del Clausura y del año, con un equipo lleno de figuras como, Rodrigo Griffa, Matías Estalles, Joel y Dely Sierra, Rodrigo Antón, Matías Martínez, Osvaldo Lavezari, Rodrigo Belda, Lucas Jezowoicz, Nahuel García y la conducción técnica de Sergio Pedemonte.

Campeón anual 2013 y 2015. En 2013, con un plantel joven los apache se coronaron campeones en su propio estadio al derrotar a Rivadavia 96 a 79 cerrando la serie dos a cero a su favor. Mientras que en 2015, en una de las definiciones más emocionante de nuestra historia, Atenas se corona campeón al derrotar en tres finales a su eterno rival, San José, y de esta manera dar la vuelta olímpica ante los ojos de los rivales de siempre. 

El partido definitorio se llevó a cabo el día 9 de enero de 2016 en andes Talleres y con un 100 a 90 los apaches desataron la locura de las miles de personas que fueron a alentar al conjunto rojo y negro, como ayer, como hoy y como siempre. Porque Atenas es pasión.