Sociedad Viernes, 16 de diciembre de 2016 | Edición impresa

Aporte mendocino a un libro de jergas latinas

Juan López y Lizzet Vejling sumaron los términos y el significado de ‘escrache’ y ‘bondi’ para el flamante “Jergario latinoamericano ilustrado”.

Por Federico Fayad - ffayad@losandes.com.ar

Juan López y Lizzet Vejling le ponen un sello mendocino al flamante “Jergario latinoamericano ilustrado”, un libro que reúne palabras particulares del habla de nuestra región. López, a través de la Editorial de la UNCuyo, dice presente con la definición del término ‘escrache’, y lo propio hace Vejling, de la editorial de la Universidad Maza, con la palabra ‘bondi’. 

La publicación incluye 106 palabras de 13 países, con definiciones de 100 escritores e ilustraciones de 74 artistas plásticos. La Editorial Universitaria de Guadalajara, México, y la Asociación de Editoriales Universitarias de América Latina y el Caribe, son las responsables de la obra.

Fueron numerosas las palabras o expresiones que aportaron las editoriales universitarias argentinas, entre ellas  boludo, gurí, pispear, queco, besuquera, piquito, pibe chorro, cachuzo y descachile.

Bondi y escrache

Dice la definición de López que integra el “Jergario”: “Hacer un escrache es hacer públicos los males de alguien. Te escracho cuando cuento en una reunión un secreto que tenías muy bien guardado. Es decir, te mando al frente. Escrachamos, en Argentina, a los genocidas libres e impunes, a los cómplices, a los responsables que se esconden y no dan la cara. Se escracha con pintura en las paredes, con fotos en las redes sociales. Se escracha, sobre todo, con palabras”.

“Se nos ocurrió la palabra escrache en medio de un debate en la editorial, donde se propusieron varios términos, muchos de ellos mendocinismos. Pero consideramos que en los últimos 10 años esta palabra tuvo mucho peso. Viene de un sector de la sociedad que no aguanta la impunidad. La palabra encierra un mensaje político”, dijo López, editor y director de la colección Literatura del sello de la UNCuyo.

López señaló, además, que el término -que fue ilustrado por el artista plástico Gabriel Fernández- intenta tener un tono lúdico porque era el que pretendía la publicación latinoamericana. “Hay que aclarar que no es una palabra nueva, tiene raíces francesas, entre otras, pero es muy significativo para nosotros”, declaró. 

La licenciada en creatividad educativa Lizzet Vejling, por su parte, incluyó la palabra bondi. Parte de su definición dice que “un bondi es una caja rectangular con ruedas, motor, puertas y ventanas que adentro contiene mucha gente, a veces poca gente y a veces, demasiada gente (...) La palabra bondi también significa que algo es un bardo, o una situación complicada que te toca vivir. Salvo eso, viajar en bondi es lindo (...) te podés sentar y ahí sí que te sentís un ciudadano del mundo”.

La ilustración en este caso fue de Andrés Casciani. 

“Yo quise basarme en mi experiencia, para expresar desde lo corporal y desde la mente cómo se percibe un bondi latinoamericano. Para mí es un orgullo y un honor haber sido elegida”, dijo la directora del área de Ciencias de la editorial de la Universidad Maza.

El libro 

Se trata de una publicación de tapas duras a color que editaron, recientemente, la Editorial Universitaria de Guadalajara, México, y la Eulac, que es la Asociación de Editoriales Universitarias de América Latina y el Caribe. 

La obra reúne el aporte de editoriales de universidades de México, Colombia, Chile, Costa Rica, República Dominicana, El Salvador, Cuba, Honduras, Panamá, Brasil, Perú, Uruguay y Argentina. El libro se presentó en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2016 -FIL 2016-, de la que participó la directora de la Ediunc, Pilar Piñeyrúa.