Opinión Domingo, 13 de agosto de 2017 | Edición impresa

Amenazas más temidas por el mundo

El cambio climático se encuentra prácticamente empatado con el Estado Islámico como la amenaza a la seguridad más temida en casi todo el mundo -excepto en Estados Unidos, donde se considera que los ciberataques son un peligro más grande-, de acuerdo con u

Por Lisa Friedman - Servicio de noticias The New York Times © 2017

Los residentes de 13 países catalogaron el cambio climático como la peor amenaza a la seguridad nacional, mientras que los de 17 otras naciones consideraron que el Estado Islámico es un problema más inminente.

La encuesta, en la que participaron 41.953 personas de 38 países, se realizó de febrero a finales de mayo. Más allá de los números brutos, la encuesta ofrece hallazgos sobre qué se piensa del calentamiento global en todo el mundo.

Por ejemplo, hubo poca preocupación por el cambio climático en Polonia, Rusia, India, Israel, Jordania, Túnez, Turquía, Ghana, Nigeria y Venezuela.

Aunque América Latina en efecto es vulnerable a las consecuencias del cambio climático, sus países no siempre figuran entre las listas de las naciones más expuestas al riesgo. Esta desafortunada distinción tienden a llevársela Chad, Sudán, los Estados insulares y otros lugares donde la pobreza y los enfrentamientos civiles se suman a mayores niveles del mar, inundaciones y sequías. Así que quizá no sorprenda que el cambio climático encabeza la lista de preocupaciones en muchos países africanos.

No obstante, el 74 por ciento de las personas entrevistadas en siete países de América Latina señalaron al cambio climático como su preocupación global más importante. Fue el porcentaje más alto de todas las regiones entrevistadas.

El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático ofrece algunas pistas y menciona las "tendencias significativas en lluvia y temperatura" en toda la región. Paula Caballero, directora global del programa de cambio climático en el Instituto de Recursos Mundiales, un centro de estudios con sede en Washington, destacó las múltiples y devastadoras inundaciones de la primavera pasada en su natal Colombia.

"En América Latina el impacto del cambio climático, en términos tanto de eventos extremos como de la intensidad y frecuencia de estos, ha ganado mucha fuerza", dijo Caballero, quien solía ser líder negociadora de Colombia sobre temas de cambio climático en las Naciones Unidas.

Incluso en Venezuela, el único país latinoamericano entrevistado que no se refirió al cambio climático como su preocupación más importante, el calentamiento global está justo por debajo de las preocupaciones económicas. En medio de su propia crisis política y económica, los líderes venezolanos ratificaron el Acuerdo de París en julio.

El cambio climático hizo que la probabilidad de una onda de calor como la que vivió Rusia en 2010 se triplicara, de acuerdo con un estudio. Sin embargo, los rusos generalmente se muestran apáticos en cuanto a las crecientes emisiones de gases invernadero, según la encuesta de Pew. Este país respaldó el Acuerdo de París sobre el cambio climático, pero el presidente Vladimir Putin fue de los pocos líderes mundiales que no denunció a Estados Unidos por abandonar el pacto.

El punto de vista de Putin sobre este tema resulta poco claro. Antes del Acuerdo de París, declaró al mundo que el calentamiento global "era uno de los desafíos más grandes que enfrenta la humanidad".

En esta encuesta de Pew, Rusia ubicó el cambio climático en el quinto lugar de sus mayores preocupaciones, después del Estado Islámico, la economía, la crisis de refugiados y la influencia de Estados Unidos.

¿Qué les preocupa a los rusos incluso menos que el cambio climático? Los ciberataques.

En Estados Unidos, el cambio climático quedó en tercer lugar en cuanto a la gravedad percibida de ciertas amenazas, después del Estado Islámico y una posible guerra informática: el 56 por ciento de los estadounidenses encuestados identificaron el calentamiento global como el peligro más grave para el país, en comparación con el 71 por ciento que mencionó los ataques cibernéticos y el 74 por ciento que señaló al Estado Islámico.

El gobierno de Trump ha minimizado de manera consistente los peligros del calentamiento global y retiró al país del Acuerdo de París sobre el cambio climático, el cual ha sido firmado por casi 200 naciones. Mientras que la comunidad de inteligencia estadounidense concluyó que Rusia usó armas cibernéticas para interferir en la elección presidencial el año pasado; quizá esto contribuyó a aumentar la sensación de amenaza.

Por mucho tiempo hemos sabido que hay profundas diferencias entre los estadounidenses en cuanto a la causa, soluciones e incluso, la mera existencia de un cambio climático provocado por el ser humano. El estudio de Pew hace evidente este abismo. Entre los estadounidenses que se consideran a sí mismos de izquierda, el 86 por ciento se refiere a las crecientes emisiones como una peligrosa amenaza, en comparación con el 31 por ciento de las personas partidarias de derecha.

Esta división de 55 por ciento resulta mayor que la que hay en torno al tema del Estado Islámico y la crisis migratoria.

"La profunda división entre los partidarios de derecha y de izquierda implica que una gran parte de Estados Unidos no vea el cambio climático como una amenaza", opinó Jacob Poushter, investigador principal de Pew y coautor del estudio. "Aunque hay un gran porcentaje que sí lo considera así, eso reduce los números".

Poushter destacó que las encuestas fueron hechas en la primavera, en medio de la atención nacional que recibieron los hallazgos de que Rusia se había entrometido en la elección presidencial de 2016, en la que hackeó correos electrónicos demócratas y distribuyó propaganda en línea.

Anthony Leiserowitz, director del Programa de Comunicación sobre el Cambio Climático de la Universidad de Yale, explicó que las diferencias ideológicas en Estados Unidos ponen de manifiesto las divisiones que él mismo ha atestiguado en sus estudios sobre cómo perciben el cambio climático los estadounidenses.

"De muchas maneras, el cambio climático es una escaramuza en medio de una batalla política mucho mayor que ha ocurrido en este país desde que se fundó", aseveró. "¿Cuál es la relación entre el gobierno y una sociedad de individuos libres? Lo mismo sucede de manera generalizada con el resto de los temas, desde política fiscal hasta salud pública".

Pew no entrevistó a muchos de los principales exportadores de petróleo, salvo Rusia. Así que es difícil saber cómo se siente la gente en Arabia Saudita, Emiratos Árabes o Kuwait. Sin embargo, entre los exportadores de carbón más importantes del mundo, este asunto presenta varios matices.

De acuerdo con la Asociación Mundial de Carbón, los ciudadanos de Indonesia, un importante exportador de carbón en 2014, mencionan al Estado Islámico como su preocupación más grande. Los ataques en Yakarta durante la primavera han puesto nerviosa a la población, y el jefe militar de esa nación ha advertido que las llamadas células durmientes del Estado Islámico están por todo el país.

Sin embargo, el clima aún se considera la tercera amenaza más grave, después de la economía. Australia, otro gigante de la exportación de carbón, mencionó el cambio climático como la segunda amenaza más grande, después del Estado Islámico.

¿Y entre los grandes importadores de carbón? Solo el 47 por ciento de las personas entrevistadas en India se refirieron al cambio climático como su mayor preocupación; sin embargo, este número fue suficiente para colocar el tema en segundo lugar, después del Estado Islámico. En Corea del Sur, el 79 por ciento de las personas están preocupadas por el clima.

Poushter explicó que este año Pew no aplicó la encuesta en China debido a una ley que restringe las investigaciones por parte de organizaciones extranjeras. No obstante, en una encuesta similar que Pew realizó en 2015, el 19 por ciento de los chinos entrevistados dijeron estar "muy preocupados" por el cambio climático. Este porcentaje es bajo, sobre todo si se compara con el 79 por ciento de las personas indias que expresaron sentirse muy preocupadas por lo mismo durante aquel periodo. No obstante, este fue el nivel más alto de preocupación que los habitantes de China asignaron a alguna amenaza global.