Policiales Miércoles, 11 de enero de 2017 | Edición impresa

A la cárcel uno de los tres presuntos ladrones apuñalados por la víctima

Franco Ortega fue imputado por robo agravado y en banda. Junto a sus compañeros ingresaron a una casa y el dueño se defendió con un cuchillo.

Por Oscar Guillén - oguillen@losandes.com.ar

Pasó al penal uno de los tres presuntos ladrones que, al realizar una entradera, fueron atacados por la víctima, quien mató a uno de ellos al herirlos con un cuchillo. Se trata de Franco Ortega (23),  quien fue imputado por el delito de robo agravado por ser en poblado y en banda. 

La misma imputación recayó sobre el tercer sujeto, Mauricio Díaz (24), quien recibió tres heridas en el pecho y todavía se encuentra internado en el hospital Central.

Franco Ortega es hermano de Esteban Ortega (22), quien perdió la vida en la casa de la víctima tras ser apuñalado por el dueño de casa. 

La víctima del caso -identificada inicialmente como A. L., de 38 años- fue imputada por homicidio simple pero para los investigadores todo hace pensar que el hecho se produjo en el marco de una legítima defensa. El hombre está en libertad y ha fijado un nuevo domicilio.

 

No declararon

Cuando Ortega y Díaz fueron imputados no declararon, por lo que se mantiene la versión del dueño de casa: se trató de una "entradera".

La víctima del robo dijo que en la madrugada del viernes volvía de la casa de un vecino, a donde había ido a jugar al ajedrez, y cuando iba a entrar a su casa -ubicada cerca de Juan Díaz de Solís y Charcas de Guaymallén- fue sorprendido por los tres presunto ladrones.

Según consta en el expediente que lleva adelante la fiscal de Homicidios Claudia Ríos, la versión del dueño de casa fue chequeada en el momento: la Policía fue, en la misma madrugada, y despertó al vecino ajedrecista, quien dijo que estuvieron tomando algo y jugando hasta las 4.30. Además, mostró unos mensajes de texto donde está registrada la invitación. 

Inicialmente, a algunos investigadores policiales no les "cerró" totalmente la versión del dueño de casa, pero con el avance de la investigación la versión de la víctima se fue confirmando. Es que los presuntos ladrones, cuando fueron imputados, no declararon en contra del dueño de casa, es decir que no trataron de despegarse de un robo.

Los jóvenes viven en el barrio Cadore pero frecuentemente iban a la plaza del barrio Santa Elvira, de Guaymallén, donde se produjo el hecho. Es más, cuando fueron golpeados y heridos salieron de la casa y se fueron a refugiar en una vivienda cercana. Allí vive una mujer cuya hija está en pareja con el primo del joven muerto.