• Martes, 10 de enero de 2017
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¿Se siente mayor?, ¡Haga ejercicio!

No sólo se trata de un asunto de belleza sino también de salud. Las rutinas de ejercicios adecuados permiten mantener la vitalidad y la fortaleza aunque pasen los años.

Sabine Meuter (DPA)

A veces la solución está justo donde a uno nunca se le hubiera ocurrido ir a buscarla. ¿Cuántas veces nos hemos sentido tremendamente cansados y agotados y de pronto, al tener que caminar unas cuadras para llegar a casa, nos hemos sentido bien y despabilados? Lo mismo sucede con la edad: uno puede sentirse totalmente falto de fuerzas y lo último que pensaría es hacer ejercicio, pero... si logra dar ese primer paso y comenzar, de pronto el cuerpo empieza a funcionar y se siente más liviano.

Sucede que uno puede sentirse agotado justamente porque los músculos están fuera de entrenamiento, faltos de actividad y, al comenzar a moverlos, vuelven a "saber que pueden".

La edad no es excusa. No haber hecho nunca antes ejercicio, tampoco. Por supuesto, siempre es bueno consultar al médico qué tipo de gimnasia recomienda para su estado físico. El médico podrá ordenar una serie de chequeos para evaluar su estado general y, una vez que le dé luz verde: ¡a largarse!

En los clubes y gimnasios hay muchas más ofertas de cursos para gente mayor de lo que uno creería.

Lo ideal es buscar profesores especializados que supervisen a sus alumnos. La gimnasia acuática suele funcionar muy bien porque es exigente sin generar impacto. Además, en el agua el peso corporal disminuye, con lo cual uno entrena partes muy distintas del cuerpo sin tener que lidiar con un peso importante.

Andar en bicicleta también es muy bueno. Otra actividad física que muchas veces se olvida es el baile, que para muchas personas es un gran descubrimiento porque se divierten mientras ejercitan los músculos y mantienen activo el sentido rítmico y la coordinación, que permite entrenar una serie de movimientos y de reacciones que en definitiva reducen el riesgo de caerse o de caer mal, ¡también en la gente joven!

Además, está la veta social: ya sea que uno escoja un curso de gimnasia o de baile, es bueno tener un horario fijo en el que uno se encuentra con la misma gente, con personas que se reúnen con un mismo interés y tienen un lugar de conversación.

El motivo fundamental de hacer ejercicio en la tercera edad no está en medir un rendimiento, ni en hacer una evaluación de las capacidades para intentar superarlas constantemente. No. El motivo es moverse. Por supuesto, si Usted además quiere participar en alguna competencia, adelante. Pero eso no es lo principal.

¿Cuánto entrenarse por semana? Luego de consultar su caso con el médico, podría decirse que la medida justa es dos veces por semana. Pero no termina ahí. Es importante mantenerse activo durante el resto de la semana, porque la falta de movimiento suele ser uno de los principales factores de riesgo de contraer enfermedades.

"Está demostrado que el movimiento y la dieta balanceada no sólo permiten evitar la diabetes que aparece con la edad, sino también tratarla", explica Schramm. Algunos centros ofrecen cursos especializados que hacen una combinación de ejercicios de fuerza con entrenamiento de resistencia. 

La depresión también puede ser contrarrestada con ejercicio. Lo importante es lograr que los afectados den ese primer paso.

Por supuesto, tanto jóvenes como mayores deben vencer a ese monstruo de la vagancia que todos llevamos dentro. A la mayoría nos cuesta arrancar para hacer ejercicio. Si uno se conoce y sabe que le cuesta, lo mejor es pensar estrategias para no quedarse en casa.

Estar en un grupo y combinar un horario o incluso organizarse para pasar a recoger a otra persona puede ser una enorme ayuda. Al no querer dejar de plantón al otro, uno se esfuerza y sale.

Pero claro, es fundamental encontrar la actividad física que a uno le haga bien y no obligarse a hacer justo la que menos le atrae. Tiene que ser algo divertido. Y a no olvidar: ¡Piano, piano si va lontano!